vencido algunas adversidades, ahora no tendríamos el placer de conocer y disfrutar sus obras.
.... eres demasiado mayor
... no tienes estudios
... no te dedicarás a la literatura
... es difícil ser reconocido
... la creatividad no se estimula
... no publicarás
... es imposible ganar un certamen
¿Poco tiempo?
Escribir una sola página cada día supone acabar en un
año una novela de 365 páginas. El Premio Nobel José
Saramago escribía dos páginas diarias. Ni más ni
menos. Un perfecto hábito de constancia. Aunque
Saramago escribió una novela en 1947, dejó de escribir
porque (como él mismo explicaba): "quizá no tenía nada
que decir". Y es en la década de los setenta (¡con 53
años!), cuando retoma su andadura narrativa. Tal vez ese
periodo de silencio no fue más que un necesario tiempo
de reposo en donde se gestaron sus obras. Esa muestra
de paciencia, de saber esperar, ha de ser ejemplo para
todos los escritores”.